Fotos desgarradoras revelan la vida en un burdel completamente legal en Bangladesh!!!

 

Tangail es un zila o distrito de Bangladésh y forma parte de la división de Daca, India.
En esta comunidad podemos encontrar uno de los burdeles más antiguos que existen alredor del mundo, se ha caracterizado por ser un trabajo “familiar”, pues por décadas se han prostituido descendencias completas de familias donde desde pequeñas las niñas han observado como su madre ha buscado una ¨mejor vida¨.
Por casi cerca de 200 años han buscado la mejor manera de salir de la miseria aunque no han tenido el éxito esperado.
Además de ser el burdel más antiguo existente también se ha convertido en toda una comunidad, pues las mujeres se han establecido en este barrio, también se convirtió en una zona económica, ya que se han establecido distintos puestos de negocios como de comida rápida, tiendas de ropa y muchos otros se dedican al ambulantaje. En el 2014 esta comunidad fue destruida pero algunas organizaciones han contribuido para que este sitio sea reconstruido pese a la situación que viven sus habitantes y aunque esto implique que las mujeres continúen con el trabajo que ¨saben hacer¨, muchas de ellas al salir de este sitio han salido perjudicadas; han llegado a vivir en la indigencia y muchas de ellas han muerto de hambre y en condiciones con mayor descuido de salubridad.
Al vivir en este barrio estas mujeres y tratar de erradicar la labor que realizan, resulta ser un reto nada fácil de lograr, sin embargo si se empieza a dar una educación diferente a la actual probablemente se logre impulsar en las mujeres un nuevo estilo de vida y que aprendan a realizar otras labores económicas.
A continuación te presentamos un pequeño reportaje donde se muestra un poco de cómo es que viven estas jóvenes mujeres, dentro de un país en el que la prostitución es legalmente permitida y en algunas ocasiones aun siendo niñas comienzan a realizar este trabajo.

Sandra Hoyn
En este barrio burdel de Kandapara, además de ser de los más antiguos a nivel mundial, también es el segundo más grande del mundo pues no es solo una casa sino toda una colonia completa.

Sandra Hoyn
De esta práctica laboral dependen muchas familias, los mercaderes, vendedores ambulantes y los diversos comercios que se han establecido en este barrio.

Sandra Hoyn
El sustento de esta comunidad recae sobre las niñas y mujeres que habitan en esta comunidad.

Sandra Hoyn
Alrededor de los 12 años las niñas comienzan a trabajar e incluso hay algunas niñas que comienzan a prostituirse mucho antes de esta edad, pues la mayoría de estas han sido abusadas sexualmente y son vendidas como esclavas o en otros casos son hijas de las trabajadoras de Kandapara.

Sandra Hoyn
Las niñas que llegan a este lugar cuando han sido vendidas o llegan por alguna otra necesidad, comienzan a prostituirse para alguna madame o más bien conocidas como las encargadas de las casas de citas, la cual le da un lugar donde dormir, vivir o comer, es decir, ofrece algo a cambio de su trabajo.

Sandra Hoyn
Se les niega todo tipo de derechos, no tienen un sueldo y lo único que pueden recibir como obsequio por su buen trabajo es algo de ropa. Estas niñas y mujeres diariamente pueden atender de quince a veinticinco clientes y deja como ganancia al burdel alrededor de 704 rupias y 1405 rupias que en pesos serian aproximadamente entre los 200 y 390 pesos.
Al cumplir cinco años trabajando para el burdel, las jóvenes suben de nivel y reciben un porcentaje de las ganancias además pueden escoger a algunos de sus clientes, los clientes frecuentes son llamados “babus”, amantes o novios.
Con el paso de los años estas mujeres pueden comprar su plaza y extenderse para trabajar fuera del burdel y así poder ganar más dinero, sin embargo, existe el morbo social y la mujer que decide comprar su plaza por lo general pierde clientela.
Ella es Anjaly y con 22 años tiene intimidad con uno de sus clientes en su cuarto de Kandapara.

Sandra Hoyn
En esta imagen podemos ver como ríe Meena mientras tiene un preservativo en sus manos.

Sandra Hoyn
La triste historia de Meena comenzó a sus siete años al ser violada por su padrastro, después de tres años de sufrimiento pudo escapar de las manos de su padrastro. Fue cuando estando en la calle llegó a Kandapara. Actualmente tiene 25 años y tiene el privilegio de escoger a sus propios clientes además de tener dos clientes frecuentes. Diariamente gana 300 pesos y da una parte al burdel.

Sandra Hoyn
Divya, tiene 16 años y está atendiendo a dos de sus clientes al mismo tiempo.

Sandra Hoyn
Neeja, le está coqueteando a un cliente, ella empezó a venderse a los 16 años, hoy tiene 21 años.

Trisha, nos muestra su tristeza pues en el mundo que vive no hay cosa más desafortunada que estar embarazada de alguno de sus clientes.

Sandra Hoyn
Algunas de estas chicas como Ahisma, ya tienen varios clientes recurrentes a los que se les puede decir novios.
Ahisma, ha despertado en uno de sus novios el deseo de ser el único en su vida y la golpeó al negarse a ser su esposa, Kenhe le tiene celos a sus otros “babus”, sin embargo Ahisma, no acepta el matrimonio por temor  a que Kenhe se quede con sus ganancias, además de no ser a la única prostituta que él frecuenta en este burdel.

Sandra Hoyn
Es devastador ver a Denali cuidar a su pequeño bebé mientras uno de sus clientes descansa en su cama.

Es totalmente normal en este lugar que las madres se prostituyan mientras están sus bebés con ellas.

Sandra Hoyn
Otro de estos mismos casos es el de Lalasa, se casó cuando tenía 7 años, al poco tiempo su tía la vendió en un burdel. Ella cree tener aproximadamente 16 años y con apenas una semana de haber tenido a su bebé, volvió al trabajo y dice que desde que tuvo a su hijo sus clientes han disminuido.

Hay algunas de estas chicas que se han buscado un “Babu”, para que las proteja de los clientes y les dan un poco de su ganancia diaria.

Al igual que algunas otras chicas que viven en este burdel, Efali también es hija de una prostituta, la cual esta criada en este ambiente y trabaja desde los 7 años y diariamente atiende alrededor de veinte y veinticinco clientes, ella aun no cobra pues se le da la manutención de las 3 comidas al día y algunos regalos de vez en cuando como ropa o maquillaje.
Todas y cada una de ellas saben cómo defenderse de algún atacante y también como mofarse de la vida o de ellas mismas, aquí vemos como Pia juguetea con uno de sus amigos, hijo de otra de las trabajadoras del burdel.
Es inconcebible ver como estas mujeres y niñas viven atrapadas en este mundo en el cual están por la necesidad de sobrevivir y poder tener algo que comer e incluso llega a ser doloroso como las mismas madres guían a sus hijas a continuar con el trabajo familiar. Lo que es realmente repulsivo es que el gobierno y la comunidad internacional hasta el momento no hayan hecho nada para que se acabe este estilo de vida, deberían de motivarlas a cambiar de trabajo, además de proporcionárselos para ganarse el pan diario. Es verdaderamente triste ver como estas chicas tienen que luchar para poder sobrevivir.

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